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Diario El Comercio (Guayaquil, Ecuador)
Exposición · Chiang en Guayaquil

Fotografía: imágenes en dos tiempos
Redacción Guayaquil

Con Luis Chiang (Lima, 1972) aquello de que cada artista pone algo de él en su obra, se vuelve algo ineludible.
Su cuerpo, desnudo metido en una caja de madera, le agregan signos inconfundibles a su propuesta fotográfica-pictórica de elementos paisajistas.
Para el artista, quien llegó a Guayaquil a presentar su colección de fotografías paisaje-acción en la galería de Madeleine Hollaender, el arte se conecta con la realidad y se vincula en forma directa con el pasado-futuro del ejecutor de la obra.

Aunque lo que aparezca en mis fotografías sean detalles de un edificio o del perfil de una gran ciudad que se abren al observador común, no dejo de plantear aquella disyuntiva personal, que resulta como mi firma”, asegura. El 15 de marzo de 1997, de espaldas a la residencia del embajador de Japón en Perú, Chiang reafirma esa condición: “Había dormido, comido, bañado, junto con cientos de fotógrafos durante el tiempo que duró la toma de la casa a pocos metros de donde se desarrollaban los hechos.
Quise como lo hizo todo el mundo tomarse una foto testimonial para decir luego, yo estuve ahí. Así lo hice”.

Parado de frente a una fotografía donde Chiang se recoge en el interior de un cajón, con escaleras, luces de cámaras, de fondo el artista lo sostiene: “Esa es mi foto testimonial. No aparece el edificio como en la totalidad de las fotos de mis colegas que llegaron como fotógrafos a cubrir el hecho, tenía que ser algo que atara al fotógrafo con el hecho”.

Pero este no es una cuestión visual solamente. Conjuga dos tiempos: pasado-presente y pasado-futuro como en un planteamiento filosófico, dice.
El cajón es como una especie de vientre femenino donde el ser humano se inicia a la vida en los primeros momentos de su existencia.
El fondo —la ciudad, la calle, los árboles— es el tiempo actual o es el futuro en el que ese ser se desenvuelve o transita.

Cada imagen captada por Chiang es capturada con ese valor agregado: su memoria, sus sentimientos. “Recurro a todo hasta a los sueños, comportamientos cotidianos que me generan cosas, que me hacen pensar y recrear imágenes”. La foto del “kilómetro 925” fusiona esos elementos. “Casi me mato en esa carretera. El negro profundo que prima en esa fotografía representa la soledad que viví en los momentos en los que parecía que estaba cerca de la muerte”.


EL PERUANO – CULTURAL
Lima, lunes 6 de noviembre de 2000

EXPOSICIÓN INDIVIDUAL DEL FOTÓGRAFO CHIONMANG

Metáfora de una caja
Francisco Zeballos

La galería Obsidiana (José González 740, Miraflores) abre sus puertas a la fotografía con la presentación de la nueva colección de Chionmang, seudónimo de Luis Chiang Chang Way, quien presenta la muestra titulada Caja-ficción.
Se trata de una serie de paisajes de distintas partes del país, intervenidos o transgredidos por la presencia de una curiosa caja dentro de la cual el propio artista se introduce desnudo.
Son imágenes a color ampliadas en gran formato.La exposición permanecerá abierta al público hasta el 11 de este mes.

La quietud de la noche narcotiza la tensión. La escena se da en plena residencia japonesa, tomada hacia unos meses por terroristas. Las cámaras se amodorran junto a sus reporteros. En medio, un extraño individuo coloca una Hasselblad sobre un trípode, y enfrente una pesada caja de madera.
Se desnuda rápido y se mete en posición fetal en la caja, mientras un amigo activa el obturador de la máquina.
El resultado es una fotografía en la que el personaje está envuelto en un cuadrado frente a escaleras atiborradas de cámaras y periodistas, quienes duermen a la espera del gran destape de aquella noticia que dio la vuelta al mundo.

Universo de la imagen:
La Caja-ficción de Chionmang está formada por imágenes captadas entre 1996 y 1999, en una propuesta con un carácter intimista, en la que el artista intenta establecer con cada toma un pequeño espacio propio.
Cada lugar escogido tiene una repercusión especial en su vida; marca una presencia constante en su memoria.
Son, pues, locaciones personales porque en esos parajes vivió situaciones que lo llevaron, incluso, al borde de la muerte.

De esa forma, hay una caja en plena Residencial San Felipe, donde vivió su infancia; otra en los acantilados de la playa Gallardo, donde alguna vez quiso suicidarse; o en una carretera sureña, en la que sufrió un grave accidente.

De vida y muerte:
La pregunta que todo espectador se haría frente a estas tomas es:
¿cuál es la intención del artista por autorretratarse desnudo en medio de estos paisajes?"

La idea de incluir un cuadro dentro de otro no es cosa nueva.René Magritte, el notable pintor belga del surrealismo, incluía un cuadro dentro de otro, fundiendo la composición de manera que el pequeño pareciera invisible a la vista.

Sin embargo, Chionmang grafica su obra con temas opuestos: vida-muerte, alegría-tristeza, trabajo-diversión.
Así, la colocación frontal de una caja como un cuadro interfiere en el paisaje.Sus fotos parecen collages compuestos por una imagen pequeña dentro de otra grande.
La desnudez en posición fetal, más que recurrir a la estética humana, se aproxima a la referencia del feto y el vientre materno.

Chionmang consagra un símbolo de vida y, pese a las dificultades en esos parajes, él retorna audazmente a retratarse desnudo a la luz de su "caja-metáfora".

Una muestra que, si bien redunda en la composición, revela lo sustancial de una anécdota, el hecho o instante fotográfico como tema capital.


EL COMERCIO
Lima, jueves 2 de noviembre de 2000

Paisaje de acción
La desnudez del individuo en una caja se presenta como algo inesperado y extraño en las imágenes fotográficas de Chionmang, ya que es el artista quien busca construir su propia imagen, pero desde una perspectiva anónima.La presencia de lo humano queda registrada en el espacio donde la figura desnuda del artista ocupa una caja y aparece insólitamente en prados, cielos, árboles y montañas.

Esto se repite como un elemento que tiene un significado particular, ya que, según Chionmang, el retratar al ser en posición fetal representa la búsqueda de protección y el origen del individuo.

Luis Chiang, fotógrafo limeño, empieza a explorar a través de la fotografía social como parte de la primera promoción de fotografía del Instituto Gaudí.

También colaboró con Reuters durante la toma de la residencia de Japón, hecho que marcó su perspectiva de qué y cómo fotografiar.La serie de fotos, realizadas entre 1996 y 1999, muestra espacios naturales y urbanos que no pertenecen necesariamente a una misma realidad, sino que constituyen el espacio imaginativo del artista, construido por recuerdos, anécdotas y estados de ánimo que han marcado un lugar importante en la vivencia personal del autor y de los cuales quiere dejar huella a través de la fotografía.

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